martes, 21 de octubre de 2008

identidades

se puede desmoromar en dos minutos la cabeza de un poeta
echar por tierra todos sus versos y sus tristezas sabor a plástico envenenado.
se puede desmontar en dos minutos la cabeza de un suicida en potencia
hacerle frenar las cicatrices de la vida y sentarle junto a un olmo desbocado por el otoño.
se puede hacer callar a un cantante.
se puede hacer pensar a un borracho.
se puede hacer sufrir a un héroe.
pero entonces ya no serían ellos,
y la vida necesita poeta y suicidas, cantantes, borrachos y héroes que lloran.

16 comentarios:

Marta Noviembre dijo...

Amén... Y mea culpa (no quiero decir que mees, quiero decir mía). A veces no tengo paciencia. Contigo, siempre, aunque juegue a que no. Tq, wapo

Marcus dijo...

este poema no habla de mi, es de la sociedad, con esa tonta manía de catalogar lo bueno y lo malo. de hacer cambiar a las personas porque no hacen lo correcto, no hace lo que deberían hacer.

en cualquier caso, ya se sabe que doy hostias como panes, y más ahora que soy un puto skinhead. Y esto no es una amenaza, es pura información.

Anónimo dijo...

Tus palabras me recuerdan a las de pensadores de antaño...

“Siendo mi intención escribir cosas útiles para quien las comprenda, me ha parecido más conveniente ir directamente a la verdad efectiva de las cosas que a la imaginación de las mismas.”
N.Maquiavelo, El Príncipe, 1513

la chica de rojo dijo...

He encontrado justo a quien necesitaba.
Porque desde hace tiempo necesito una buena hostia.
O no, porque quizás la deseé para dejar de ser niña suicida, y reírme de estupideces varias, y disfrutar de todo. A veces yo también quiero hacer/ ser lo correcto.
Se siente menos.
Se llora menos.

Abel dijo...

Bueno Marcus, si señor, me gusta romper moldes que a todo esto...¿Quien los fabricá?

Un saludo tio

Anónimo dijo...

vale perfecto,pero por tocar los cojones
me pregunto:

Quizás sea igual de falso aquello que se supone que deberias ser y lo que crees que eres.

Igual el convencimiento de ser, es de por si, otro engaño más.

Igual tu eres el otro, el que te censura y te señala con el dedo, te grita !!triste¡¡ !!suicida¡¡

Igual nosotros somos ellos

De momento, creo que la vida si necesita algo no son suicidas. Creo que necesita resucitadores. Hay algunos muertos que nos vendrían de maravilla.

m

Anónimo dijo...

y a mi quien cojones me ha preguntado lo que pienso?

m (2)

isabel dijo...

yo
i

Gloria dijo...

podrá no haber poetas, pero siempre habrá poemas de suicidas

Noviembre dijo...

Sin los poetas, suicidas, borrachos y héroes de a pie, tienes razón, la vida no tendría este color. Hay pocos trazos que no sean grises, pero esos sin duda merecen la pena.


Pasaba...

VUK dijo...

identidades en guerra, ya sabemos.

gracias por tus palabras; ahora espero los abrazos.

espero que no cortaras y quemaras tus cabellos en ofrenda a ningún dios suicida.

U.B dijo...

Marcus, este poema es cojonudo de verdad. Te lo dice la Bohe. Y la Bohe nunca miente.

Anónimo dijo...

Pues mi cabeza es un rubí gigante.

El desmoronador que la desmorone buen desmoronador será.

¿Podrías?

Poeta.

Anónimo dijo...

Advertencia:

no ha podido desmoronarla ni La Mujer con el terrón más dulce.

Sólo sabe contar mentiras.

Tienes el alma en pañales.

Poeta.

María Socorro Luis dijo...

Me gusta como haces poesía.
¿ Se puede desmoronar a un poeta?
¿ No haría un poema con el intento?

isabel dijo...

sigen sin gustarme nada los anónimos
y él tiene el alma más bonita del mundo
punto