sobre las señoritas de bien y los niños buenos
las señoritas de bien no deben ser groseras, ni bordes, ni decir "no" al señorito en cuestión. las señoritas de bien vuelven pronto a casa "blancas y puras", y ponen ojitos, y visten bonito, y usan bolso a juego con el color de sus zapatos de tacón. las señoritas de bien duermen en camas con las sábanas limpias, y usan bragas bordadas, y pijamas con ositos, y les gusta follarse a los chicos malos; pero para casarse, las señoritas de bien prefieren a los niños buenos que nunca se van de putas, ni se emborrachan en público, ni llevan arrugas en sus camisas de rayas. los niños buenos son deportistas, y se gastan más en los completos de sus deportes favoritos que yo en pagar malamente el alquiler de mi casa. los niños buenos se divierten en las reuniones con sus compañeros de la universidad a los que acuden con pantalones vaqueros y camisa por fuera, y hablan de lo bien que les va en esa multinacional en la que están trabajando con decenas de empleados a su cargo. Los niños de bien rien las gracias a los amigos del club, y se esfuerzan por parecer inteligentes a los socios de papá, y les gustan los coches caros, y nunca se equivocan, y si algo no lo saben: lo compran.
Los niños buenos se peinan todos igual, así que es facil reconocerles.

