Sincerándome
saco mi lado más punki cuando cojo unas tijeras para cortarme el pelo. mi lado más tierno cuando beso. mi lado más triste cuando veo las fotos del último verano que pasé junto a ella. saco mi lado más sincero cuando me miro al espejo. y mi lado más guarro cuando me cuelo entre tus piernas. y mi lado más infantil cuando estoy en el parque con los niños. saco mi lado más canalla los sábados por la noche a eso de las doce. y mi lado más espeso los lunes por la mañana. saco mi lado más gracioso con cuatro copas encima. y mi lado más ambiguo cuando veo flores sobre mi cama. saco mi sonrisa única y exclusivamente cuando tengo ganas de sonreír.
y quiero pensar que todo lo que he vivido hasta ahora me va a servir para algo, que no me voy a arrepentir de mis decisiones, y si acaso me arrepiento, que no haga tonterías y me quede llorando junto a la cama sin tocar a nadie los cojones.
quiero pensar, que voy a ser feliz porque siempre siempre voy a tener amigos en los que confiar. debo confesar que no aguanto la soledad, sentir como el silencio me atrapa por los huevos y me arrastra hacia la mala locura. debo confesar que en ocasiones tengo miedo a quedarme solo en el mundo. debo confesar que no temo a la muerte, que si viene a buscarme le chocaré la mano y nos iremos juntos a tomar un vino como buenos colegas. debo confesar que lloro más de lo que parece. que soy un triste. que soy un infeliz, cada vez menos, pero infeliz al fin y al cabo.
quiero pensar que en el mundo hay más gente como yo; gente que vive, así sin más.




